12 mayo, 2011

Esos pequeños, grandes triunfos...

Recientemente tuve la oportunidad de asistir a las series en que los Marineros de Seattle recibieron a Vigilantes de Texas y a los Medias Blancas de Chicago, en una tanda de 6 juegos en que los locales sólo ganaron 2 y perdieron 4, pero la entrega que mostraron los aficionados en Safeco Field exhibió una realidad que viven varios equipos de Grandes Ligas… saben que tal vez no ganen un campeonato esta campaña, pero cada victoria es celebrada como si así fuera.

Si los Marineros hubieran ganado la serie a Texas los cuatro equipos del Oeste de la Americana habrían quedado empatados en récord, pero en un equipo donde sólo se puede utilizar al ganador del Cy Young Félix Hernández una vez cada cuatro días, donde Ichiro Suzuki y Justin Smoak son los únicos peloteros con promedio de bateo arriba de .300 y donde Franklin Gutiérrez, el otro brazo y bate de poder, está lesionado, no hay mucho qué esperar; aunque los seguidores no dejan de apoyarlos en cada jugada.

Algo similar ocurre a los Piratas de Pittsburgh, que aunque han ganado 5 títulos de Serie Mundial en su historia, no ganan un campeonato de liga o mundial desde 1979, y apenas este lunes consiguieron tener un récord con marca positiva ¡por primera vez en 7 años! La última vez que habían tenido más juegos ganados que perdidos fue en mayo de 2004, por lo que la hazaña fue celebrada con fervor por los aficionados en el PNC Park (el equipo suma 17 temporadas perdedoras).

Si esto contenta a la afición de Pittsburgh, podemos imaginar la situación que se vive en Cleveland, donde los Indios, tras casi mes y medio de acción, siguen a la cabeza de la división Central de la Liga Americana, con marca de 23-12 y 4 juegos y medio sobre… ¡Kansas City! Lo sorprendente en esta división es que dos equipos tradicionalmente perdedores están en la cima de los standings (los Reales llevan forja de 19-17).

El último título de Serie Mundial de los 2 que tienen los Indios lo consiguieron en 1948, y el último de liga fue en 1997. Mas desde que el equipo dejó ir a su base fuerte de peloteros como CC Sabathia, Cliff Lee y Víctor Martínez, no había visto números positivos. Ahora visualicemos lo que pasa con los Reales, una organización relativamente joven (fundada en 1969) que tuvo su año de esplendor en 1985 cuando ganaron un título mundial, pero que llevan 16 temporadas consecutivas finalizando con más juegos perdidos que ganados, por lo que su actual marca de 18-7 también es una proeza.

Con la partida de su as Zack Greinke a Milwaukee, todos pensarían que la organización iniciaría (y seguiría) en declive, pero al menos en estas primeras semanas de acción han sido ayudados por el ritmo ofensivo del antesalista Mike Aviles (líder del equipo con 25 impulsadas), los 8 cuadrangulares de Jeff Francoeur y desde luego los 6 salvamentos que suma el mexicano Joakim Soria, lo que ha despertado ilusiones en los fanáticos del “Blue Crew”.

Aunque quizás los casos más sorprendentes son los de los Atléticos de Oakland, que lideran en efectividad las Grandes Ligas, con 2.75 y están en la pelea con Angelinos y Vigilantes en el Oeste de la Americana, actualmente a sólo juego y medio de la cima; así como los Marlines de Florida en el Este de la Nacional, que disputan a tres juegos de Phillies una de las divisiones más cerradas de la Gran Carpa, en tanto que su as John Johnson terminó el mes pasado con ERA de 0.88 (la más baja en abril desde 1913) y ha llevado juegos sin hit por 5, 6 y 7 entradas, mientras que sus tres abridores principales (Johnson, Nolasco y Sanchez) promedian 2.70 de efectividad en lo que va de la campaña.

Quién diría también que los Diamantes de Arizona, cuartos en el Oeste de la Nacional, estarían entre los cinco mejores equipos en producción vía cuadrangular (suman 39), y también han reducido su número de ponches (en 2009 y 2010 terminaron como el equipo con más ponches recibidos); quizás este año no aspiren a mucho, pero al menos están mejorando sus números.

Pero nunca descartemos una sorpresa después de media temporada, el año pasado los campeones Giants comenzaron la campaña con el terrible mote de equipo “perdedor”, pues además de la falta de un título desde que llegaron a San Francisco en 1958, antes de 2009 sumaban 4 campañas terminadas con marca perdedora... y ya todos sabemos la gran historia posterior.



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