01 mayo, 2012

Van a Lista de Inactivos... por estrés

Lo más común es que un pelotero vaya a Lista de Inactivos (DL) por alguna lesión, recuperación, molestia física o por cirugías; sin embargo, el departamento de Inactivos, al que todos los jugadores temen, también ha tenido otros inquilinos peculiares... los beisbolistas estresados.

Ya sea por una mala racha en el juego, conflictos con la organización, los fans o compañeros, problemas familiares o de personalidad, varios jugadores han estado en DL por conflictos emocionales como estrés, ansiedad o depresión.

Recientemente los Gigantes enviaron a su primera base y jardinero Aubrey Huff a Lista de Inactivos de 15 días por ansiedad, luego de que según la organización éste enviara un mensaje de texto al mánager Bruce Bochy diciendo que tenía un problema familiar y no se reportaría con el equipo. Posteriormente el timonel dio a conocer que “Huff Daddy”, pieza clave del campeonato de San Francisco en 2010 y quien no ha tenido buen inicio este año, estaba siendo atendido por ansiedad.

Huff
Aubrey Huff, campeón con Gigantes en 2010, es el inquilino más reciente de la Lista de Inactivos por ansiedad

Pero así como él, en los últimos años han desfilado por la misma manera otros peloteros estelares.
El primera base de los Rojos y Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Nacional en 2010, Joey Votto, padeció depresión y ansiedad en 2009. Tras un buen inicio de campaña en que promedió .378 en mayo, al mes siguiente fue enviado a DL, ya que la muerte de su padre un año atrás le estaba provocando conflictos emocionales. El descanso le sirvió al canadiense, pues al volver registró racha de 14 juegos consecutivos conectando hit.

El as de los Cerveceros Zack Greinke ha padecido un trastorno conocido como ansiedad social desde su época con los Reales de Kansas. En 2005 el derecho se perdió 17 juegos por esta causa y súbitamente comenzó a distanciarse de sus compañeros. La cosa no quedó ahí, pues un año más tarde tuvo que dejar el beisbol por 7 meses para someterse a un tratamiento.

El pelotero no ha querido hablar públicamente sobre qué le produce el desorden, y se cuenta que su padecimiento le costó un inminente traspaso a los Yankees, pero lo cierto es que la terapia le ayudó, pues en 2009 ganó el Cy Young de la Liga Americana y hoy pelea el puesto de honor en la rotación de Milwaukee con el mexicano Yovani Gallardo.

Votto
A pesar de padecer depresión y ansiedad en 2009, Joey Votto fue MVP de la Nacional en 2010

Otro lanzador que ha padecido trastorno de ansiedad es el zurdo Dontrelle Willis. En 2009 los Tigres lo enviaron a Lista de Inactivos por esta causa y tras reincidir lo sometieron a un tratamiento con especialistas. A pesar de que el “D-train” había referido sentirse bien, su equipo observó lo contrario, y tal vez en buena medida éste sea el motivo por el cual el Novato del Año en 2003 no ha podido volver en forma desde 2006, su último buen año (en 2011 tuvo marca de 1-6 y 5.00 de efectividad con los Rojos).

Hong-Chih Kuo, pitcher taiwanés que pasó 7 años con los Dodgers y que tuvo un paso fugaz este año con los Marineros, ha visto mermada su carrera debido a problemas de ansiedad. La época de gloria del zurdo en que fue seleccionado al Juego de Estrellas 2010 quedó atrás el año pasado, cuando fue enviado a Lista de Inactivos por este motivo por segunda vez en los últimos tres años.

Aunque el pitcher había tenido lesiones en el codo, esta vez su baja en el juego no se debió a algo físico, él mismo admitió que era su mente la que fallaba, aunque no sabía el porqué. La cosa llegó a otro nivel cuando en los Entrenamientos de Primavera de 2011 Kuo lanzó bolas a la cabeza de dos compañeros de equipo, y luego fue incapaz de meterse en zona de strike en un calentamiento.

Zack Greinke
Zack Greinke, poseedor de una sinker letal, ha padecido ansiedad social y hubo un momento en que se aisló de sus compañeros cuando estaba con los Reales

Quien fue más abierto al hablar de su padecimiento fue el ex parador en corto Khalil Greene, quien jugó 7 temporadas en las Mayores, 6 con los Padres y una con Cardenales. El pelotero contó que desde niño se había sentido preocupado por cosas que a otros no importaban, y que en momentos su ansiedad le dificulta concentrarse y es una batalla para él relajarse, pues debe controlar su juego y a sí mismo. Hoy Greene está retirado del beisbol ligamayorista, pero dejó claro que tuvo una relación de amor-odio con el juego, pues siempre se lo tomó muy en serio al grado de ponerse demasiada presión.

Hay otros jugadores que repentinamente han visto descender su nivel sin una justificación física, aunque no en todos los casos se ha diagnosticado algún trastorno como los que hemos mencionado. Hoy en día es parte de la jerga beisbolera el hablar de una monstruosa “criatura”, bautizada como el “Síndrome Steve Blass o Steve Sax”.

El nombre se debe a que misteriosamente el ex lanzador de los Piratas Steve Blass pasó de un gran desempeño en la Serie Mundial de 1971 (quedó segundo en la votación MVP después de Roberto Clemente), y su efectividad cayó aparatosamente de 2.49 en 1972 a 9.85 un año después; el hoy presentador de Pittsburgh no volvió a ser el mismo y se retiró. Algo similar le ocurrió a Steve Sax, el segunda base de los Dodgers que ganó Series Mundiales en 1981 y 88, y fue Novato del Año en el 82. En 1983 el camarero simplemente no podía tirar a primera base y cometió 30 errores esa campaña, lo que le valió incluso burlas por parte de los fanáticos, que se iban detrás del dugout en primera con cascos de protección.

Steve Blass
Steve Blass vio descender su ERA de 2.49 a 9.85 sin tener un problema físico y simplemente dejó de poder poner la bola en zona de strike, por lo que su caso dio origen al síndrome que lleva su nombre

La psicología de un pelotero no está aislada del resto de sus cualidades. Muchas veces vemos cómo sin razón aparente un jugador baja su nivel y la presión se incrementa por las expectativas que hay sobre él. En algunos casos estrés, ansiedad o depresión pueden estar detrás; en otros incluso problemas de ira o autocontrol, como le ha pasado al venezolano Carlos Zambrano, elegido en tres ocasiones al Juego de Estrellas pero que no ha podido bajar su efectividad de 3 desde 2004; el “Toro” ha tenido dificultad para controlar su enojo y su explosividad lo ha llevado a enemistarse incluso con compañeros, lo que finalmente terminó en que saliera de los Cachorros y fuera cambiado a los Marlines, donde este 2012 tiene la oportunidad de reivindicarse.

Barry Zito (CyYoung en 2002 pero no ha podido retomar su nivel y es presionado por los fans en San Francisco), Ricky Anckiel (ex pitcher y hoy jardinero por falta de control), más atrás el ex receptor Mackey Sasser (no podía evitar cometer errores en un tiempo e incluso tenía pesadillas la noche previa a un juego) y el utilitario Chuck Knoblauch (Guante de Oro en 1997, líder en errores en 1999)… son algunos peloteros cuyo juego ha ido de lo sublime a lo desastroso y el estado mental está de por medio, en algunos casos se han recuperado, pero en otros no. En la actualidad las organizaciones de Grandes Ligas ya tienen conciencia de estos fenómenos, y brindan apoyo a los jugadores… aunque sigue siendo más fácil detectar una torcedura que un bajón emocional, y todo puede pasar en una temporada con 162 juegos.