19 junio, 2012

Perfectamente intocables



En 2010 los seis juegos sin hit que se lanzaron hicieron recordar el famoso año del pitcheo de 1968 por la dominancia de los lanzadores sobre bateadores; pero si esa fue la gloria un par de años atrás al terminar la campaña, cómo podemos llamar a este año, en que llevamos dos juegos perfectos y tres no hitters… ¡y aún no llegamos a mitad de temporada!

Recordemos estos mágicos momentos que han llenado de éxtasis los parques de pelota de las Grandes Ligas, hazañas que más allá de la preferencia por una novena, todos los amantes del Rey de los Deportes disfrutamos. Y a ustedes, ¿qué joya de pitcheo les ha gustado más?

Todo comenzó el sábado 21 de abril en el Safeco Field de Seattle, cuando el derecho de Medias Blancas, Philip Humber (hoy 3-4 / 6.01 de efectividad en la campaña) consiguió el juego perfecto en apenas la doceava victoria de su carrera (y entonces el 21 #perfect en la historia de las Mayores). Hay que decirlo, ese día el hombre hit de los Marineros Ichiro Suzuki no estuvo en el lineup, y no sabemos si eso hubiera cambiado la historia.



La siguiente reverencia sería para Jered Weaver de los Angelinos, quien el 2 de mayo logró el juego sin hit con 121 lanzamientos y 9 ponches, permitiendo que se embasaran sólo dos corredores. La hazaña del derecho fue la novena del tipo en la historia de Anaheim.



Pero el pitcheo latino también tiene sus representantes en los libros de historia, y el primero de junio el venezolano Johan Santana no sólo consiguió su primer no-no resurgiendo su carrera atentada por lesiones, sino que logró el primero para la organización de los Mets en su temporada 51 y tras 8 mil 20 juegos (previamente sólo se habían lanzado juegos de un hit en la organización).



Mas las grandes hazañas no sólo son individuales, y siete días después del no-no de Johan, los Marineros registraron el décimo no hitter colectivo en la historia de la MLB, empatando el récord de más lanzadores en la causa, con seis (Kevin Millwood, Charlie Furbush, Stephen Pryor, Lucas Luetge, Brandon League y Tom Wilhelmsen). Lo curioso del caso es que, así como el Safeco Field fue testigo del perfecto en contra de su equipo días atrás, también pudo albergar la celebración aquel 8 de junio.



Y apenas este jueves 14 la ruleta de la gloria beisbolera favoreció a Matt Cain de los Gigantes, quien lanzó el primer juego perfecto en la historia de la organización y el 22 en Grandes Ligas. El segundo en la rotación de San Francisco también empató la marca de Sandy Koufax de 14 más ponches en un perfecto (1965), y todo de la mano de probablemente una de las mejores atrapadas en la historia, por parte del venezolano Grégor Blanco en la séptima entrada a un batazo largo al central… y el eco del ‘ruidoso’ AT&T Park se escuchó en todo el universo beisbolero.



Así, tuvimos cinco juegos sin hit ¡en un lapso de 53 días! Y con ello, desde 2010, año en que se lanzaron seis no-nos, se han registrado 14 joyas de este tipo hasta ahora. La magia sigue en la brisa sobre el diamante, ¿qué nos depara el resto de la temporada? Estamos por descubrirlo. Por lo pronto se acerca el Juego de Estrellas; y por cierto que desde 1990 no se lanzaban cinco no hitters antes del Clásico de Media Temporada.

Dave Stewart y Fernando Valenzuela lanzaron ese año juego sin hit en el mismo día, la primera vez que eso pasa en la historia… pensar en dos perfectos en un día suena muy descabellado, ¿será?

Quien ha dado muestras de querer hacer historia es el nudillero de Mets R. A. Dickey, pues apenas ayer registró su segunda apertura consecutiva permitiendo un solo hit, convirtiéndose en el primer pitcher en lograrlo desde 1988, el décimo en hacerlo en la historia y el único en registrar más de 10 ponches en cada uno.