14 agosto, 2012

¿Y el brillo?



Los hemos visto liderar a sus equipos, firmar grandes contratos, atraer los flashes y, recientemente, apagarse. Hoy en día hay algunos peloteros que por mala racha, cambiar de equipo, lesiones o edad, han pasado desapercibidos en la presente campaña e incluso anteriores, y de su estatus de superestrella parece sólo quedar su nombre.

Tim Lincecum

Lincecum

Aunque aún conserva su grado de 'superstar', el derecho de los Gigantes y doblemente ganador del Cy Young (2008, 09) está viviendo la peor temporada en su carrera de seis años, y con una marca de 6-12 y 5.35 de efectividad, todo apunta a que su única oportunidad de reivindicación estadística será si San Francisco pasa a postemporada. Su dinámica de lanzamiento ha cambiado y su recta ha perdido velocidad, y hay quienes dudan incluso que pueda retomar su nivel. Con el término de su contrato cada vez más cerca, será muy interesante lo que pueda pasar con “The Freak”.

Jason Bay

Bay
Pasar de una temporada con 36 cuadrangulares y 119 impulsadas, a una con 6 y 47 respectivamente suena a pesadilla, pero es justo lo que sucedió a Jason Bay, quien arribó en 2008 a los Medias Rojas tras más de 5 años sólidos en Pittsburgh; lo curioso de este caso es que el jardinero dejó Boston a pesar de haberse adaptado finalmente en su segunda temporada con el equipo, un cambio para el que todavía muchos no encontramos justificación. Al llegar a los Mets, Bay ha tenido 6 jonrones en 2010; 12 en 2011 y este año lleva 5. Las lesiones han sido su debilidad, pero aun sano luce a la baja… ¿regresará?

Grady Sizemore

Sizemore
Desde que adquirió un rol titular con los Indios en 2005, el jardinero llamó la atención por sus habilidades ofensivas y defensivas, llegando a los 22 homers en su primer año completo y un aceptable .289 de promedio. Tres años más tarde ya era toda una celebridad en el Progressive Field de Cleveland y llegó a formar una dupla letal con Travis Hafner; sin embargo, un año más tarde sus números comenzaron a bajar y la abierta declive llegó en 2010, cuando las lesiones comenzaron a mermarlo y actualmente no ha podido recuperarse de una cirugía de rodilla, cuando se suponía que éste sería su año de regreso. Un Grady Sizemore sano es una incógnita.

Óliver Pérez

Pérez
Entre las estrellas apagadas también hay mexicanos, como el zurdo de Culiacán Óliver Pérez, que actualmente lanza para los Marineros tras iniciar la campaña en sucursal AAA. Óliver ha participado en 20 juegos con Seattle, y carga dos derrotas con apenas 18 ponches, sector que en 2004 era su especialidad (¡logró 239!). Su inicio de carrera con San Diego fue discreto, pero al llegar a Pittsburgh se convirtió en uno de los abridores más rentables, lo que le valió firmar con los Mets, y aunque no inició mal en Nueva York, a partir de 2009 definitivamente ya no fue el mismo, a pesar de que él insistía con la prensa en que quería ser un pitcher “diferente”, lo que hasta ahora está significando una lucha por mantenerse en las Mayores.

Chone Figgins

Figgins
Otro Marinero en apuros para navegar su carrera es el hoy utilitario Chone Figgins, quien se dio a conocer con los Angelinos como un pelotero de contacto y una gran velocidad en los senderos, liderando en 2005 con 62 estafadas. En 2009, y pese a no tener el físico de un bateador de poder, era temido y fue caminado 101 ocasiones, y culminó la temporada con un promedio de .298 que no se le volvió a ver al pasar a Seattle. En 2011 promedió  .188 y robó sólo 11 bases, aunque se lesionó; sin embargo, actualmente promedia lo mismo en 58 juegos, ya perdió el rol “everyday” y con cuatro bases robadas ya no atemoriza a los receptores.

Bobby Abreu

Abreu
Nadie imaginaba la polémica recta final que tendría la carrera del “Comedulce” Bobby Abreu, que recientemente pasó un capítulo difícil al resignarse a quedarse con los Dodgers de los Ángeles, pero en las Menores. El ganador de Guante de Oro en 2005 y doblemente seleccionado al Juego de Estrellas, rey supremo del HR-Derby ese año y miembro del club 30-30 (jonrones y robos), hoy exhibe en su carta de presentación sólo dos cuadrangulares en 70 juegos con LA, a donde llegó tras una apagada temporada pasada con Anaheim, en que promedió .253 con sólo 8 vuelacercas. La edad está pesando para Bobby (38), quien solía reunir las características ideales de un 5 herramientas. Aunque hoy su brillo esté apagado, si nos fijamos en sus números de por vida un fulgoroso .292 y 286 homers en 12 años aparecen.

Barry Zito

Zito
Uno de los casos más representativos del asunto en cuestión es el zurdo nacido en Las Vegas. Su marca de 23-5 y 2.75 de efectividad le valieron un CyYoung en 2002 con los Atléticos, y antes ya había registrado dos temporadas ganadoras, con una curva 12-6 de las que más “hermosas” que se han visto en el juego. Hasta ahí hablábamos de un as, joven todavía. Pero todo cambio dramáticamente cuando firmó uno de los contratos más criticados, por siete años y 126 millones en 2007 para irse del otro lado de la bahía. Desde entonces, Zito no ha tenido una temporada ganadora, pasó de un 16-10 con el que se despidió de Oakland, a un 11-13 y 4.53 de presentación con San Francisco; el resultado… ganó el rechazo de una afición que esperaba mucho de él. Tras ir por primera vez en su carrera a la Lista de Inactivos el año pasado, tuvo su peor efectividad, de 5.87; y hoy lucha por calmar las críticas en cada salida, y por recuperar de repente esa curva que solía ser devastadora.

Carlos Lee

Lee
El panameño nos tenía acostumbrados a verlo en el Juego de Estrellas, ganar Guantes de Plata y temporadas con más de 30 cuadrangulares (llegó a tener 5 con más de 30 y 7 en los 20’s), pero hoy no encontramos al mismo pelotero en su jersey. A pesar de que destacó en varios sectores con los desmantelados Astros de Houston el año pasado, Lee bateó 18 homers y en la presente temporada apenas remolcó 29 carreras para ellos, antes de ser pasado a los Marlines, en donde acumula 25 y solo un vuelacercas. Sus números de por vida no son malos, al acumular 355 jonrones y .286, pero este 2012 es su campaña más modesta. 

Como este club de peloteros hay otros que, aunque recordamos sus nombres por sus épocas de esplendor, hoy en día luchan por recuperar el estatus que tuvieron, como los derechos Ben Sheets, Brad Penny, Aaron Harang; el zurdo Érik Bedard; el veterano Jim Thome, Vernon Wells, el antesalista Mark Reynolds; el camarero Orlando Hudson y el constantemente lesionado Fraklin Gutiérrez, de los Marineros, de cuyo bate se esperaba mucho más que un .256 de por vida.
¿Volverán a brillar?