15 octubre, 2013

El 'dolor' de perder un no-no... ¿o la gloria de romperlo?


Durante el juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana el derecho de los Tigres Justin Verlander mantuvo sin hit a los Atléticos por siete entradas y justo cuando crecía la expectativa de un "no hitter" el cubano Yoenis Cespedes le conectó una rola que no pudo capturar el short stop, rompiendo las esperanzas de hacer historia.

Lo mismo ocurrió al novato de los Cardenales Michael Wacha, que por siete entradas un tercio soñó con la inmortalidad en el juego 4 de la NLDS contra Piratas, hasta que Pedro Alvarez le conectó un cuadrangular negándole ese privilegio, algo que ¡ya le había pasado en la campaña!

Y por si fuera poco en el juego 1 de la Serie de Campeonato de la Americana los Tigres estuvieron nuevamente cerca del “no-no”, esta vez colectivo, hasta que se esfumó en la novena con dos outs.

La 'tortura' que han ofrecido estos juegos de playoffs no es nueva, pues durante la temporada regular otros abridores también estuvieron a punto de lanzar un juego sin hit o perfecto e incluso algunos no pudieron concretarlo faltándoles un out.

Aunque este año se han lanzado menos juegos intactos (3) que el pasado (se dieron 7 en 2012), lo particular es que han estado a punto de conseguirse en varias ocasiones.

Detrás de estas historias siempre hay un 'villano' encargado de romper la magia. A continuación esos 'dolorosos' capítulos que van de la gloria a la lamentación (Alerta: ver estos videos puede provocar severas decepciones)

YU DARVISH

La primera emoción extrema del año se dio el 2 de abril, recién iniciada la campaña, cuando el nipón Yu Darvish de los Rangers se quedó a un out de un juego perfecto debido a un hit de su 'victimario', Marwin González de los Astros.





YUSMEIRO PETIT

El 6 de septiembre el venezolano Yusmeiro Petit, de los Gigantes, estuvo a punto de ser inmortal y lanzar un juego perfecto contra los DiamondBacks; todo parecía prometedor, hasta que, similar a como le ocurrió a Darvish, lo perdió sumando dos outs en el cierre de la novena. En esta ocasión Eric Chávez fue quien amargó la fiesta en San Francisco (aunque la ciudad ya había celebrado semanas atrás un no hitter de Tim Lincecum).





MICHAEL WACHA

El novato sensación de los Cardenales Michael Wacha ha sufrido por partida doble este 2013, pues el 24 de septiembre se quedó a un out del 'no-no', tras un dramático rodado del antesalista de los Nacionales Ryan Zimmerman.





Después, el 7 de agosto, ya en la Serie Divisional de la Nacional ante los Piratas, volvió a quedarse cerca, pues tenía a los Piratas sin hit tras 7 entradas un tercio, hasta que en la octava Pedro Alvarez lo trajo de vuelta a la realidad y de una forma abrupta: con un cuadrangular.





JUSTIN VERLANDER

En el juego 5 de la pasada serie contra Atléticos, Justin Verlander, quien ya ostenta dos juegos sin hit en su carrera (en 2007 y 2011) estuvo a punto de sumar otro, hasta que el cubano campeón del derby de cuadrangulares Yoenis cespedes terminó con la ilusión tigre:





... y ya el 14 de julio se había acercado en temporada regular, ahora contra los Rangers, ¿su villano? Mitch Moreland.





El último capítulo del terror lo hemos vivido el sábado pasado, cuando Anibal Sánchez mantuvo a raya a los Medias Rojas por 6 entradas en el juego 1 de la ALCS, y luego vendrían los relevistas de los Tigres Al Alburquerque, José Veras y Drew Smyly para prolongar el intacto, hasta que tocó a Joaquin Benoit el turno de intentar cerrar la proeza, pero... se topó con un 'castigador' llamado Daniel Nava, quien, con un out en la novena, conectó hit al center field, lo que celebró en grande el Fenway Park.





Y ya para terminar qué tal un clásico de hace 3 años: este doloroso recuerdo no sólo para el venezolano Armando Galarraga y los Tigres (nuevamente), sino para todo el universo beisbolero, que se conmocionó por uno de los más grandes villanos de la 'perfección' que se conozcan: el umpire Jim Joyce.




Todavía hay posibilidad de que veamos una hazaña de este tipo en postemporada, lo que significa que… todavía hay posibilidad de que el final no sea precisamente ‘feliz’.