26 julio, 2011

Marineros sin rumbo

En los últimos días los Marineros han llamado la atención en las Grandes Ligas, y no porque Félix Hernández o Ichiro Suzuki, sus dos peloteros estelares, hayan conseguido alguna hazaña. La reciente popularidad de la novena de Seattle más bien consiste en un récord que ningún equipo quiere tener... el de más derrotas consecutivas, ¡al sumar 16!

Apenas al comienzo de julio el equipo de la ciudad de la lluvia llegó a estar a medio juego de Texas, actuales líderes en el Oeste de la Americana, y hasta ahí todo parecía prometedor... acababan de subir de Triple AAA a su prospecto en la segunda base Dustin Ackley, el novato abridor Michael Pineda se perfilaba para figurar en el Juego de Estrellas con su (8-7 / 3.64 de efectividad) y Brandon League competía por el primer lugar en salvamentos (tiene 23); entonces, ¿qué le pasó a Seattle?

La caída del equipo comenzó repentinamente cuando perdieron el primero de las 16 derrotas seguidas aquel 6 de julio ante Atléticos, día en que fueron blanqueados y sólo lograron conectar 2 hits. Desde entonces la historia ha sido la misma: reciben muchas carreras en la primera mitad del juego, luego acortan distancias y hacia el final vuelven a recibir anotaciones; embasan, pero no impulsan.

Su porcentaje con hombres en base está por los suelos, tienen .289 y son la única novena en las Mayores que no pasa de los .300. Son últimos en impulsadas y el equipo con el peor promedio de bateo, con tan sólo .226.

Y la cosa no termina ahí… los Marineros podrían hacer historia no sólo por las derrotas consecutivas, si continúan con este paso estarían convirtiéndose en el quinto equipo con el peor promedio de bateo durante un mes ¡en los últimos 100 años! En este mes anotan 1.86 carreras por juego, y están muy cerca de igualar la infortunada hazaña de los Orioles, que promediaron 1.84 carreras por juego en junio de 1955. Históricamente el equipo con el peor registro al respecto son los extintos Houston Colt.45s, que en junio de 1963 anotaron 1.55 carreras por juego, y hoy en día la novena de Seattle no está lejos.


Los Marineros llevan 16 derrotas consecutivas, su peor racha desde 1992, y son el equipo con el promedio de bateo más bajo.



El mal paso se ve reflejado en el rendimiento individual de los peloteros que típicamente han elevado el nivel de la franquicia. Ésta es la primera vez desde que el nipón Ichiro Suzuki llegó a las Grandes Ligas, hace 11 años, que está bateando debajo de .300; promedia .268 y lo más alarmante es que lleva 10 temporadas seguidas con más de 200 hits, pero ve desvanecerse la posibilidad de conseguirlo nuevamente, pues apenas ha conectado 112 en esta campaña.

Félix Hernández, el ganador del Cy Young el año pasado, lleva marca negativa (8-9) y efectividad de 3.47, es cuarto en ponches en las Mayores (148), pero en efectividad no está ni en los primeros 40. El joven inicialista Justin Smoak inició como titular este año, y los primeros tres meses lideró al equipo en impulsadas, mas en todo lo que va de julio sólo ha empujado 3 carreras.

El zurdo bateador de poder Jack Cust, que llegó proveniente de Oakland, estaba perfilado para ser el sustento ofensivo vía cuadrangular, pero su función ha sido mínima, suma 3 jonrones en toda la temporada y su lugar como bate fuerte lo ha asumido el también recién llegado Miguel Olivo, que hoy lidera al equipo con 14.

Otro caso para el olvido es del infielder Chone Figgins, que en teoría haría el 1-2 en el orden al bat con Ichiro (quizás el 1-2 más veloz de las Mayores), pero con .182 de promedio y sólo 14 impulsadas, resulta predecible el que haya bajado a octavo en el lineup (y recién ha tenido que dejar momentáneamente el equipo por problemas personales). Curiosamente este año no podemos culpar al zurdo Eric Bedard, cuya carrera ha sido mermada por lesiones, pues con 3.00 de efectividad tiene mejor promedio que el colectivo del equipo, de 3.53.

Los pocos nombres grandes que tiene Seattle no han destacado, como el caso del jardinero Franklin Gutiérrez, que estuvo fuera por lesión dos meses y a su regreso no ha contribuido (¡tiene 8 impulsadas en toda la campaña!). A los únicos que podemos excluir de esta declive es al joven lanzador Michael Pineda y al cerrador Brandon League, ambos seleccionados en el pasado Juego de Estrellas. Pineda tiene marca de 8-7 y es segundo en ponches después del “King” Félix, mientras que League está en 23 salvamentos pero, si su equipo no gana, él automáticamente se queda estancado en ese sector.

El mánager Eric Wedge ya se rasuró el bigote a manera de superstición, pero sin importar eso los Marineros superaron su peor racha de derrotas que era de 14 y databa de 1992. Y al paso que van, están cerca de la no grata proeza conseguida por los Orioles de Baltimore, que perdieron 21 juegos seguidos en 1998, y la de los Reales de Kansas de 2005, que perdieron 19; aunque parece lejano que alcancen la peor racha de todos los tiempos, perteneciente a los Filis de 1961, de 23 derrotas seguidas.

No se puede culpar al calendario, es cierto que en los últimos 16 juegos han enfrentado a los dos líderes de la División Oeste de la Americana (Vigilantes y Angelinos), a los Azulejos en Toronto y luego a Medias Rojas en Fenway Park y ayer iniciaron serie contra Yankees en Nueva York, pero el hecho es que la producción ofensiva es diminuta.

Apenas ayer perdieron 10-3 con los Yankees pese a que batearon 8 hits por 11 de la novena neoyorquina, lo que en teoría no fue una diferencia exorbitante, pero ya el propio novato Dustin Ackley, de quien se espera sea el próximo icono del equipo, reconoció una de las principales deficiencias del equipo… “embasamos pero no estamos haciendo el bateo clave”.

Los "Ms" no están impulsando, en consecuencia no anotan y sus lanzadores no reciben carreras de soporte. Los bateadores llegan a la caja con demasiada presión y… el tiempo de rectificar el camino se agota.

¿Podrán los Marineros encontrar el rumbo siquiera hacia una victoria? Eventualmente ganarán, pero aquel viernes de mayo en que tuve la oportunidad de verlos en el Safeco Field festejando el juego completo de Félix Hernández y el walk-off single del parador en corto Brendan Ryan ante Medias Blancas, luce distante; aquel día de comienzos de julio en que estuvieron a medio juego del liderato de la división también parece un puerto cada vez más lejano para estos Marineros.

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