13 agosto, 2013

Junior, un marinero inmortal


Vayamos a las listas históricas ofensivas y omitamos nombres manchados como Barry Bonds, Alex Rodríguez, Samy Sosa, Mark McGwire o Rafael Palmeiro, ¿qué nos queda?... auténticas leyendas como Hank Aaron, Babe Ruth, Willie Mays y... KEN GRIFFEY JR.

El 3 de abril del 89' un novato de 20 años se paró en la caja de bateo en el Coliseum de Oakland, acababa de ser la primera selección del draft colegial de los Marineros de Seattle un par de años atrás y sin misericordia conectó la forkball de uno de los pitchers estelares del momento, Dave Stewart; el resultado, un doble como carta de presentación y una semana después su primer cuadrangular. Aquel swing, aquella línea al Central, aquel 24 que vestía, serían el preludio a una figura inmortal.

Al año siguiente "The Kid" ya estaba en el Juego de Estrellas y así sería por 11 años consecutivos, para luego sumar otras dos apariciones ya en la veteranía y en ese lapso conseguir 10 Guantes de Oro, 7 Bates de Plata, 4 campeonatos de bateo, 3 derbys de cuadrangulares y por si hiciera falta algo dos premios MVP, uno de la Liga Americana y el otro del Clásico de Media Temporada.




Ken Griffey Junior ha tenido uno de los swings más estéticos y naturales en la historia de las Grandes Ligas; hoy es el sexto mejor jonronero de todos los tiempos, con 630

Pasaron los ochentas, los noventas, los dos mil y hasta 10 años más, y "Junior" seguía vigente. En total jugó 22 temporadas (13 con Seattle, 8 con Cincinnati y una con Chicago WS) que lo convirtieron en uno de los pocos peloteros que han visto acción en cuatro décadas.

Su mayor recompensa más allá de los premios, tal como él lo ha expresado, es que es el único en toda la historia que ha tenido la fortuna de jugar a nivel profesional con su padre, Ken Griffey Sr., lo que ocurrió el 31 de agosto de 1990 ambos enfundados en el jersey de los Mariners, uno en el Center, otro en el Left; uno segundo en el orden y el otro tercero... ambos embasándose e incluso posteriormente conectaron jonrones ¡back-to-back!

Zgriffey nintendo
Con tales aptitudes era natural que el ‘Junior’ fuera apartado para ser portada de videojuegos, lo que sucedió en varias ocasiones.

Griffey Jr. tiene logros tan impresionantes que si no fuera por su tendón de la corva, su pierna y rodilla derecha, ingle, y demás padecimientos constantes, quizás sus números estarían en la cima en varias categorías históricas, pero el nativo de Pennsylvania es tan especial que hasta con sus lesiones dejó huella y posee su propia cirugía, la 'Junior Operation', un procedimiento experimental que le fue practicado en su paso por los Rojos y en la cual se emplearon tres tornillos de titanio.

Aunque dejó por varios años al equipo con el que se crió, éste nunca lo olvidó y la organización de los Marineros jamás dio su icónico número 24 a ningún jugador (llegó a vestir el 17 y 30 con Chicago y Cincinnati). El 14 de abril de 2009 reapareció en un Safeco Field que alabó a su ídolo tal y como lo hacía incluso cuando llegó a jugar contra ellos. El sábado pasado, ya con 43 años, recibió uno de los máximos honores que puede tener un jugador, la inducción al Salón de la Fama por parte de su novena emblemática.

ZgriffeytennisSabes que eres un pelotero élite cuando tienes tu propia línea de tenis, los Griffey #24 estaban disponibles en más de 10 modelos.

Ante un estadio lleno y la presencia de otras estrellas con quienes compartió camerinos como Randy Johnson y Édgar Martínez, el 'Junior' continuó luciendo pero ahora frente al micrófono con un emotivo discurso en el que agradeció a su familia, la afición y todas las personas que influyeron en él para convertirlo en lo que es, con una sinceridad propia de los que nada tienen que demostrar con imagen, e incluso dando consejos al joven roster de los Marineros para hacer historia.

¿Qué más podría pedirse de un pelotero con tales características en esta era 'hiper moderna' del beisbol? Nada, Griffey lo tuvo todo, aunque sería justo que encima de él no aparecieran en las listas los funestos personajes líneas arriba... a él lo espera Cooperstown‎.




Sólo una leyenda puede pedir el autógrafo de otra, aquí ‘Su Majestad’ Michael Jordan con ‘The Kid’ en 1993.